Es muy importante sentirse bien consigo mismo y con las demás personas,
para tener un bienestar integral. La salud en general es muy importante, pero
nosotros pensamos que una de las más importantes es la salud emocional,
pues está relacionada con todas y es la que define como te sientes, que
piensas, etc.
Inteligencia emocional nos ayuda a tener mejor capacidad para resolver problemas,
encontrando la mejor solución para ello. La teoría de Maslow es
muy importante, pues nos habla de las necesidades del ser humano más
importantes, para mejorar nuestra calidad de vida.
Para tener una muy buena salud emocional es muy importante aceptarse a sí
mismo como es primero que nada, y por supuesto aceptar a los demás como
son. Hay varios malestares psico-emocionales, y pensando así, es fácil
prevenirlos.
Las personas que tienen este tipo de malestares carecen de nuestro cariño
y apoyo, por que son personas que están sufriendo mucho y merecen una
esperanza. La gente que está alrededor de una persona que no tiene buena
salud emocional, (como familiares, amigos, vecinos, etc), debe de apoyar y ayudar
a esa persona, pues lo que más necesita ese apoyo y sentirse como una
persona especial para alguien.
Todo esto lleva a que existan problemas de
Ansiedad:
Temor anticipado de un peligro futuro, cuyo origen es desconocido o no se reconoce.
El rasgo central de la ansiedad es el intenso malestar mental, el sentimiento
que tiene el sujeto de que no será capaz de controlar los sucesos futuros.
La persona tiende a centrarse sólo en el presente y a abordar las tareas
de una en una. Los síntomas físicos son tensión muscular,
sudor en las palmas de las manos, molestias estomacales, respiración
entrecortada, sensación de desmayo inminente y taquicardia.
Algunos creen que la ansiedad se
aprende cuando los miedos innatos del individuo concurren con objetos y sucesos
previamente neutrales. Por ejemplo, un niño que se asusta por un fuerte
ruido cuando juega con un juguete determinado puede asociar la ansiedad a este
juguete. Otros teóricos del aprendizaje, por su parte, subrayan la importancia
del aprendizaje por imitación de modelos y el desarrollo de pautas de
pensamiento específicas, favorecedoras de la ansiedad.
Los trastornos de ansiedad son los trastornos mentales más comunes en
los países occidentales. Además hay evidencia de que el trastorno
de ansiedad se da en más de un miembro de la misma familia. El tratamiento
más común para la ansiedad es la combinación de: medicamentos,
psicoterapia, modificación de conducta y otros tratamientos de apoyo
como las técnicas de relajación.
Estrés:
El estrés es un fenómeno que se presenta cuando las demandas de
la vida se perciben demasiado difíciles. La persona se siente ansiosa
y tensa y se percibe mayor rapidez en los latidos del corazón. Es inevitable
experimentar cierto grado de estrés en la vida y en las ocasiones apropiadas
resulta benéfico. No obstante, demasiado estrés es peligroso para
la salud en general, ya que se alteran en forma prolongada y perjudicial las
funciones de muchos sistemas del organismo. Lo que en situaciones apropiadas
puede salvarnos la vida, se convierte en un enemigo mortal cuando se extiende
en el tiempo. Para muchos, las condiciones de hacinamiento, las presiones económicas,
la sobrecarga de trabajo, el ambiente competitivo, etc., son circunstancias
que se perciben inconscientemente como amenazas. Esto les lleva a reaccionar
a la defensiva, tornándose irritables y sufriendo consecuencias como:
:| Elevación de la presión sanguínea (hipertensión
arterial)
:| Gastritis y úlceras en el estómago y el intestino
:| Disminución de la función renal
:| Problemas del sueño
:| Alteraciones del apetito
:| Agotamiento
Miedos y Fobias:
El miedo es un recurso por el cual una persona puede anticiparse y evitar determinadas
situaciones vividas como peligrosas. El miedo funciona como una señal,
nos indica que en cierta situación, momento o lugar, estamos en peligro.
Fobia es un miedo intenso y persistente hacia un objeto, situación o
actividad específica, debido al cual el individuo lleva una vida limitada.
La ansiedad que se sufre suele ser desproporcionada con las situaciones reales,
y las víctimas son conscientes de que su miedo es irracional.
La ansiedad fóbica se distingue de otras formas de ansiedad porque ocurre
sólo en presencia de un objeto o situación específica,
caracterizándose por síntomas fisiológicos como el latido
cardiaco acelerado, molestias gástricas, náuseas, diarreas, micción
muy frecuente, sensación de ahogo, enrojecimiento del rostro, transpiración
abundante, temblores y desmayos. Algunos fóbicos son capaces de afrontar
sus miedos, pero por lo general evitan el objeto que les causa el temor, lo
que a menudo impide la libertad del sujeto.
Los psiquiatras reconocen tres tipos principales de fobias:
- Fobias simples: son miedos hacia objetos y situaciones específicas,
como a ciertos animales (por ejemplo, las arañas o las serpientes), a
espacios cerrados o a las alturas.
- La agorafobia: miedo a espacios públicos abiertos (como el metro o
centros comerciales) de los que resulta difícil escapar, o en los que
se experimenta agobio, miedo que aumenta hasta que el sujeto es incapaz de salir
a la calle.
- Fobias sociales: como el miedo de sentirse ridículo o sentir vergüenza
en público.
Depresión:
La depresión es un síndrome caracterizado fundamentalmente por
un estado de ánimo muy bajo (similar a la tristeza) y por una pérdida
del interés en las actividades de la vida diaria. Como síntomas
accesorios, suelen presentarse alteraciones del apetito (ya sea aumento o disminución,
que es lo más frecuente) y que pasados varios días se reflejan
en el peso. También se compromete el sueño (especialmente insomnio,
más frecuentemente matinal).
Los síntomas que presenta
una persona deprimida pueden ser muy variados y con una evolución diferente
en el tiempo. Las enfermedades depresivas son caracterizadas por un cambio pronunciado
y crónico del estado emocional con sensaciones subjetivas de disminución
del ego y autovaloración negativa.
Suicidio:
Es la acción de quitarse la vida de forma voluntaria y premeditada, es
decir, darse muerte a uno mismo. En relación con este comportamiento
diferenciamos entre:
- Suicidio frustrado: Acción de suicidio que no ha conseguido su fin,
teniendo el paciente auténtica intención de llegar a él.
- - Suicidio consumado: Es el intento que ha tenido éxito bien como expresión
de los auténticos deseos suicidas o como una casualidad no deseada dentro
del comportamiento suicida.
- Conductas suicidas: Son las encaminadas a conseguir ese fin, consciente o
inconscientemente, o el aniquilamiento de una de sus partes.
- Simulación suicida: Es la acción de suicidio que no llega a
su fin, por no existir auténtica intención de llegar a él.
- Riesgo de suicidio: Es la posibilidad de que un paciente atente deliberadamente
contra su vida. Dicho riesgo se incrementa si existe la idea de minusvalía
de la vida, deseo de muerte por considerarla un descanso, amenazas y tentativas
suicidas previas.
Problemas Alimenticios:
Comer demasiado como resultado del estrés, los malos hábitos de
nutrición y las comidas de moda son problemas alimenticios comunes entre
los jóvenes. Además, hay dos desórdenes psiquiátricos
de la alimentación, la bulimia y la anorexia nerviosa, los cuales están
en aumento entre las muchachas adolescentes y mujeres jóvenes y que a
menudo se da en la familia.
¢ Anorexia: La adolescente con anorexia nerviosa es típicamente
una perfeccionista que saca muy buenas calificaciones en la escuela. Al mismo
tiempo, se subestima, cree irracionalmente que está gruesa aun cuando
pierde mucho peso y se pone muy delgada. La adolescente con anorexia nervosa
necesita desesperadamente sentirse en control de su propia vida y cree estar
en control solamente cuando le dice.
¢ Bulimia: Los síntomas de la bulimia son diferentes a los de la
anorexia nervosa. La paciente ingiere grandes cantidades de comida de altas
calorías y luego se purga de estas calorías haciéndose
vomitar y a menudo usando laxantes.
Dificultad para dormir:
Es la incapacidad crónica para conciliar el sueño, para mantenerse
dormido durante la noche o para sentirse renovado por el hecho de dormir. El
insomnio en sí mismo no es una enfermedad, sin embargo es un problema
ocasional para por lo menos el 25% de las personas y un problema crónico
para casi el 10% de la población. El insomnio es el más común
de los trastornos del sueño.
Todas las personas tienen noches de desvelo ocasionalmente y no es algo preocupante.
Sin embargo, hay algunas que sufren de insomnio crónico en el cual el
cerebro no está descansando lo necesario. La mayoría de los adultos
se desempeñan bien con 8 horas de sueño cada noche hasta los 60
años, después de esta edad 6 horas pueden ser suficientes. Aunque
los ancianos necesitan dormir menos, casi la mitad de las personas mayores de
60 años sufren de algún grado de insomnio. La mejor forma de medir
la cantidad de sueño que se necesita es saber cómo se siente el
individuo. Si se despierta sintiéndose renovado es porque está
durmiendo lo suficiente.
Adicciones:
Las adicciones pueden ser variadas y se caracterizan por una dependencia conductual,
psíquica y/o física a sustancias tóxicas o no, objetos
o actividades, sin los cuales no se puede pasar. La adicción no se puede
evitar ni controlar, aunque el que la padece piensa que puede dejarlo cuando
quiera, no puede dejar de hacerlo durante muchos días seguidos, a veces
ni durante un día. Algunas adicciones son:
1) Alcoholismo:
Los alcohólicos son personas dependientes al alcohol, esto significa
que no pueden dejar de beber en forma espontánea. Cuanto mayor es la
necesidad de beber, más difícil les resulta abandonar el consumo.
Además, generalmente sufren síntomas de abstinencia que implican
efectos físicos y mentales negativos de corta duración que sobrevienen
cuando de interrumpe el consumo de alcohol. Hay dos factores que determinan
que una persona sea alcohólica. El primero se relaciona con la bebida
reiterada y cantidades excesivas de alcohol; y el segundo con los daños
físicos, psicológicos, sociales que resultan de la bebida.
2) Tabaquismo:
Es la intoxicación crónica del organismo producida por el consumo
del tabaco. Asimismo, este hábito es la primera causa de fallecimientos
prevenible al ser responsable de cinco millones de muertes en el mundo; no tiene
fronteras ni limitaciones de género, edad o religión, además
de afectar a todos los grupos sociales. Representa uno de los factores de riesgo
más importantes para el desarrollo de cáncer pulmonar, enfermedades
del corazón, enfisema pulmonar, etc.
3) Drogadicción:
Las drogas son sustancias que se convierten en el objeto de una relación
cuando esta llega a hacerse activa. La droga, en sí, no existe: es el
sujeto drogadicto quien convierte ciertas sustancias en drogas, al establecer
con ellas un tipo de relación y unas formas o patrones de uso. La existencia
de las drogas no es la causa de la droga-dependencia. En la producción
del fenómeno, en la dependencia, existe una relación de causalidad
entre el consumo de drogas, los factores dependientes de la persona consumidora
y su ambiente social.
Baja Autoestima:
Todos tenemos en el interior sentimientos no resueltos, aunque no siempre seamos
conscientes de ellos. Los sentimientos ocultos de dolor suelen convertirse en
enojo; y con el tiempo volvemos el enojo contra nosotros mismos dando un puntapié
inicial a la depresión. Estos sentimientos pueden asumir muchas formas:
odiarnos a nosotros mismos, ataques de ansiedad, repentinos cambios de humor,
culpa, reacciones exageradas, hipersensibilidad, encontrar el lado negativo
en situaciones positivas o sentirse impotente y autodestructivo. Estos sentimientos
son entonces tóxicos para nuestro organismo. Somos prisioneros de lo
que no queremos aceptar.
Pensamiento negativo distorsionado:
También lo llamamos negativismo y pesimismo. Es cuando una persona piensa
cosas negativas como "todo me va a salir mal", o "a nadie le
importo", etc. Nos empujan a no resolver problemas y angustiarnos, a deprimirnos
o sentirnos ansiosos, en definitiva, a hacer lo que no queremos y a sentir lo
que no nos gusta.
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